Hay que estar bastante loco para creerse "cuerdo" y por otra parte los llamados "locos" me parecen personas bastante cuerdas.
El cuerdo se queda atrapado en su propia telaraña, mientras que los locos nunca dejan telaraña sin destruir probando su resistencia.
Los cuerdos recurren a la gloria de los cielos para apuntar con sus dedos-flechas, mientras los locos llegan a los infiernos para iluminarse con el fuego.
Los cuerdos dicen -Míralos allí abajo, con sus pies en la tierra, son como animales-, los locos no dicen nada, se ríen, parecen haber descubierto algo.
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